1. Las Universidades, institutos y escuelas de inglés de Nueva Zelanda cuentan con una gran reputación en todo el mundo.
2. Nueva Zelanda es un país con una larga historia a la hora de impartir cursos de idiomas, lo que avala su experiencia.
3. 24 horas al día hablando inglés, ya sea en el propio curso, en la residencia, con la familia de acogida o comprando un helado en la playa. Necesitarás el inglés para todo, y lejos de ser un problema se trata de toda una ventaja: así interiorizarás y dominarás el inglés en un menor tiempo.
4. Frente a destinos más explotados como Reino Unido, Estados Unidos o Irlanda; Nueva Zelanda presenta un menor número de estudiantes de habla hispana, lo cual te alejará de la “tentación” de hablar con otras personas en castellano.
5. Los neozelandeses se caracterizan por ser una comunidad abierta, siempre dispuesta a entablar conversación y ayudar en todo lo posible, las familias de acogida tienen fama de ser de lo más hospitalarias y amigables.
6. Playas de aguas cristalinas, frondosos bosques y lagos interiores, montañas asombrosas; Nueva Zelanda cuenta con algunos de los paisajes más espectaculares del mundo, también posee una fauna única, con especies que tan sólo podrás ver en sus islas.
7. Nueva Zelanda también dispone de lo último en infraestructuras. Así que si eres más de ciudad que de campo, podrás dar cuenta de un gran número de experiencias recreativas y culturales en algunas de las ciudades más punteras de Oceanía.
8. Al ser un país multicultural tendrás contacto con un gran número nacionalidades, y aún más importante: descubrirás la cultura maorí. Bailes, tatuajes, cantos, ceremonias…
Wellington es conocida como la ciudad de los vientos, sólo por estar situado entre las dos islas y el estrecho de Cook. La ciudad ofrece una rica vida nocturna y muchos restaurantes, bares y cafés para todos los gustos y bolsillos. Hay un montón de escuelas a cambio, por tanto, es una opción interesante para aquellos que quieren aprender Inglés.
Es la principal ciudad de la Isla del Sur y puerta de entrada a los glaciares, montañas cubiertas de nieve para el esquí o montar en bicicleta en el verano y los deportes extremos. La ciudad es conocida como la ``ciudad jardín``, y tiene un estilo Inglés con carriles de bicicleta y parques repartidos por toda la ciudad.